Ir al primer capítulo de esta serie
Mi amigo se había cogido a mi
mujer (su prima) El morbo que sentía era tremendo. Para colmo, ellos parecían
disfrutar tanto como yo al momento de humillarme.
¿Una nueva faceta se abría en mí?
El cornudo, la infiel y el corneador. Los tres jugando cada vez más fuerte.
En eso de jugar fuerte fue Sol la
que me dijo que me acercara a ella. Se acostó encima de Martín, pero boca
arriba mientras con su mano se hacía de tapón para que no chorree el semen de
mi amigo.
- Vení, mirá como chorreo leche
Ahora mi mujer se sentó en la
dura pija de Martin sin metérsela y dejó caer toda la leche en su pija.
- Vení más cerca – me ordenó
Ahora se puso como en un 69 ofreciéndole
la concha a Martin para que se la limpie mientras ella le chupaba la pija a él
Yo me acerqué a ella y me puse a
centímetros de su cara y de la pija de mi amigo. Creo que, en ese momento,
estaba para cualquier cosa.
-
Mirá bien cerca como le chupo la pija llena de
leche a mi primo
-
Uffff, me encanta verte así – le decía yo
-
¡Y no sabes cómo me está chupando la concha!
-
¿Sí?
-
Si, y seguro se está tragando parte de su propia
leche
-
Me gusta que sea tan guarro como yo
-
Se nota que se criaron juntos- decía ella y
volvía a chuparle la pija
-
Mmmmm que buena petera que sos – la alentaba
Ahora ella se sacó la pija de la
boca y me besó. No voy a mentir de que nunca había sentido el sabor del semen,
ya que Sol muchas veces me había besado luego de chuparme la pija, pero esta
vez me gustó más que nunca.
-
Te gusta chuparme la boca sucia de leche
-
Me encanta – decía yo que a esta altura le
chupaba la lengua
-
Estoy acabando de vuelta – decía ella
-
¿Otra vez? ¿Te está chupando la concha muy bien?
-
Aghhhhhh siiiii, muy bien me chupa la concha mi
primo!
-
¡Si sabía le pedía antes que te coja! – decía yo
Ahora Sol empezó a alternar una
chupada de pija, un beso de lengua, una chupade pija, otro beso. Y se fue
acomodando para que Martín vea perfectamente la escena.
-
Voy a acabar de vuelta – anunció Martín
-
Yo también – dije yo
-
Entonces vengan – dijo Sol y se arrodilló
Éramos amigos de toda la vida,
vimos porno juntos. Supimos perfectamente lo que mi mujer quería.
Nos paramos uno al lado del otro.
Nos miramos y nos sonreímos como amigos que somos.
-
Tu mujer es lo más – me dijo él
-
Tu prima, también, jajaja – reímos los dos
Ahora Sol chupaba una pija y
otra. Estuvimos listos en segundos.
-
Voy a acabar – anuncié
Ahora mi mujer soltó la verga de
mi amigo y se dedicó de lleno a la mía. Me la chupaba con la pasión de siempre
y más.
Comencé a acabar en su boca justo
cuando mi amigo también anuncia que él está por acabar. Evidentemente lo
calentó la visión de mi acabada ya que se estaba pajeando y mirando como Sol me
chupaba y se tragaba mi leche.
Lo de Sol ya no me sorprendía.
Ahora abrió la boca llena de leche y agarrando la pija de Martín apuntó en su
boca para que le acabara adentro.
Ver cómo le llenaba la boca de
leche y esta se mezclaba con mi semen me lleno de morbo y me arrodille a
besarla, justo en el momento en que se sacaba la pija de mi amigo de la boca.
Martín, para mi sorpresa, hizo lo
mismo y se arrodilló a besarla con la misma pasión que yo lo hacía.
Luego vino un beso de tres lleno
de leche. Mía y de Martín. Todo era pasión, sexo, desenfreno.
Pasaron unos minutos y volvimos a
la realidad. Había bajado la calentura y nos vimos los tres desnudos tirados en
la cama.
Martín rompió el hielo.
-
Me parece que me voy a ir…
-
Por mí, te podés quedar un rato más – lo invitó
Sol
-
Claro, Tincho, sé que es un momento incómodo
ahora, pero quédate a dormir si queres.
-
La cama es grande… - lo invitó su prima
-
No quería ser yo quien lo proponga – se excusó
él
-
Voy a buscar algo para tomar – dijo ella
Sol, totalmente desenvuelta, se
levantó a buscar algo completamente desnuda, pero cuando volvió con la botella
de cerveza, tenía la camisa de Martín puesta.
La miré sorprendido, ella me
devolvió la mirada y dijo
-
Ahora le robé la camisa, no se puede ir
Sol estaba con la camisa
desabrochada y se le veía su mata roja de vellos púbicos que tanto me
calentaron siempre.
Se metió entre nosotros y empezó
a pasarnos la botella de cerveza que fuimos tomando de a poco.
Nos pusimos a hablar del
cumpleaños de la mamá de Sol y sin darme cuenta me dormí.
En sueños escuchaba a Sol
gimiendo
-
Ughhh sí sí, haceme la cola
-
¿Te gusta que te la meta por el culo? – era la
voz de Martín
Evidentemente era un sueño
erótico con ellos dos, pero las imágenes no eran de las mismas personas. ¿qué
me pasaba? ¿qué estaba soñando?
Cuando me desperté, me di cuenta de
que los sonidos eran reales y en la punta de la cama sol estaba acostada con
las rodillas en el piso de alfombra y su cuerpo tirado en la cama, boca abajo.
Detrás de ella, Martín la estaba
penetrando por el culo. Lo mas increíble es que ya era de día y pude ver todo
con claridad.
-
Buen día, Aghhhhhh - me dijo ella mirándome con
una mueca de placer que pocas veces le había visto
-
Buen día – dije yo tratando de entender
-
Buen día – dijo Martin que me miró y volvió su
mirada a la cola de mi mujer que se estaba tragando toda su pija.
Me fui para mirar bien y como
intuía, le estaba llenando el culo de pija, esta vez con forro.
Yo completamente desnudo como
estaba y con la pija ahora totalmente parada, me acosté delante de ella para
que me la chupe.
-
Mmmmm, a ver esta pija tan rica – decía mi mujer
mientras comenzaba a chupármela
-
¿Te está haciendo la cola? – le pregunté
-
Si y me encanta sentir su pija - me decía ella
sin ningún reparo ya a esta altura
Eso, lejos de ofenderme, me
calentaba mas
-
¡Que puta que sos! – le dije para ver su
reacción
-
Siiii, soy la más puta, no te gusta? – me
respondía ella
-
¡Me encanta!
-
Queres ver que tan puta soy? – me desafía ahora
ella
-
Si queremos ver – ahora lo incluí a Martin
-
Vengan cójanme entre los dos, por la concha y
por el culo a la vez
Recuerdo la mirada de Martín como
diciéndome no puedo creer lo puta que es mi prima.
Sol se acomodó y se sacó la pija
de Martín del culo y se vino encima de mí y empezó a cabalgarme metiéndose mi
pija en la concha y ofreciéndole nuevamente el culo a mi amigo, su primo.
Ella me besaba ahora como si la
vida se le fuera en ello. Gemía en mi boca y me encantaba.
-
¿Te gusta compartirme así?
-
Si, mi amor – le decía yo
-
¿Van a cogerme así muchas veces? – me hacía
prometerle ella
-
Claro, habría que preguntarle a Martin si quiere
-
Claro que voy a venir a cogerte siempre que
quieran
-
Siempre me tuviste ganas, ¿no? – le decía Sol
entre gemidos
-
Siempre
-
Si te habrás pajeado pensando en mí – decía Sol
cada vez mas caliente y también cada vez más atrevida
-
Muchas veces – reconocía Martín – lo que nunca
me imaginé
-
¿Que? – quiso sabe ella
-
Es que iba a tener mi pija metida en tu culo
como ahora
-
Aghhhhhh Siiii cogeme como siempre deseaste!
-
Aprovechá y disfrutá entonces – yo animo a mi
amigo
-
¿Y a vos mi amor? ¿Te gusta entregarme así a tu
amigo?
-
¡Me encanta! Disfruto mucho cogiéndote con él
-
Ughhh Aghhhhhh voy a acabar con dos pijas
adentro! – gritaba ahora Sol
-
Yo también, te voy a llenar la concha de leche –
le decía yo
-
Y yo el culo – decía Martín
-
Aghhhhhh – los gritos de los tres al mismo
tiempo fue algo tremendo. Espectacular.
Acabamos los tres de una manera
increíble. No sabía que se podía disfrutar tanto. Acabábamos de abrir con Sol
una puerta que no se iba a cerrar fácil, lo sabía perfectamente.
Martín se fue y quedamos solos
con Sol. Recuerdo que nos miramos y sonreímos. Con un poco de culpa, o no se
que sentimiento exactamente, empezamos a hablar de lo que acabábamos de vivir.
-
Estuvo muy bueno, ¿no? – empecé yo
-
Si, pero…
-
¿Pero qué?
-
Debemos tener mucho cuidado – dijo ella
-
¿En qué?
-
En que esto quede entre nosotros y Martín.
-
Tu primo es de confianza – le dije
-
A veces me da miedo que sea un poco bocón – me
dijo ella un poco preocupada
-
Lo hablo con él
-
Bueno, y otra cosa… - me dijo seria
-
No sé si deberíamos volver a hacerlo los tres,
para que no se desmadre, debería quedar como algo que hicimos una vez y punto.
-
No me gusta la idea de no volver a hacerlo con
alguien más… - le confesé
-
Con Martín, ya está – dijo ella
-
En ese momento una idea fugaz y perversa se me
cruzó por la cabeza
-
¿Y con tu hermano? – le solté
-
¿Y con tu hermana? – me soltó ella
-
Ah vos no tenés filtro – le dije entre risas
-
Me vas a decir que nunca la miraste a tu hermana
con otros ojos…
-
Alguna vez…
-
¡Viste!
Nos fuimos a duchar y en la misma
ducha nos pusimos a coger. Lo hicimos casi en silencio sin nombrar a ninguna
otra persona, ya habría tiempo para hacerlo.
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