Ir al primer capítulo de esta serie
Ahí estaba yo, abrazado a mi
mujer, ambos desnudos en la cama. Mientras tanto yo disfrutaba como ella me
contaba su aventura con Martín, su primo y mi amigo.
Nos levantamos los dos, desnudos
como estábamos y nos fuimos a prepararnos algo para tomar. Abrimos una tónica y
preparé dos gin tonics.
Ella por su parte, abrió un
paquete de papas fritas y me miró:
-
Gonza, son las 12 de la noche, por qué no
dormimos?
-
Mañana es sábado, no trabajamos
Era hermoso ver su cuerpo blanco
con pecas desnudo en el sillón negro. Hacía un contraste maravilloso. La miré
con deseo y ella captó eso en mi mirada.
-
¿Todavía tenés ganas de mirarme así?
-
Es que estás en una etapa en la que me volves
loco – le reconocí
-
Estoy en una etapa que me desconozco
-
Para mí, estas en tu mejor etapa.
-
¿Sabes que es lo mejor? – me dijo ella
-
¿Qué?
-
La confianza que nos tenemos, con vos puedo
hablar de cualquier cosa, decirte cualquier cosa.
-
Podemos llegar a donde vos quieras – le dije
-
Ese es el tema, no sé cuál es el límite – dijo
entre preocupada y desafiante.
-
No te pongas límites por mí – quise
tranquilizarla
-
Es que cuando me caliento, me desconozco
-
Cuando te calentás, siento que sacás lo mejor de
vos. – le dije para animarla
-
A mí me gusta mucho calentarme, el tema es que…
-
¿Qué?
-
Primero Gustavo, es un compañero de trabajo
tuyo…
-
No pasa nada.
-
Ahora mi primo…
-
Martín es de confianza – le dije
-
Es que por un lado me da miedo, pero por otro me
genera mucho morbo que esto escale...
Escucharla decir la palabra
“morbo” me sacudió y quise ir más allá. Estaba en donde quería estar: Sol
caliente y hablando del tema, soltándose y abriéndose conmigo. Para no cortar
esto quise avanzar:
-
Va a escalar siempre y cuando vos quieras
-
Si, pero… - ella seguía intranquila
-
Y hasta dónde vos quieras…
-
Nunca me imaginé que llegaría a estar con otro
tipo, bueno…
-
Alguna vez lo imaginaste, no me mientas
-
No, lo que quiero decir es que nunca pensé que
lo haría realidad.
-
¿Y te arrepentís? – quise saber
-
La verdad, pensándolo en frío, un poco sí, pero
cuando lo recuerdo bien, Uffff
-
Yo estoy igual que vos – quise seguir
transmitiéndole tranquilidad
-
El tema es que siento que puedo fantasear con
cualquier cosa…
-
Yo también
-
¿Te gusta compartirme, no? ¿Te gusta que otros
sepan lo bien que cojo y lo bien que la pasas vos cuando estás conmigo, ¿no? –
me decía ella
-
Uffff, siiiii. A veces se me ocurren cosas muy
sucias, no sé si decírtelas porque…
-
¿Porque qué? A esta altura…
-
Porque ya me voy a la mierda, son muy morbosas.
-
Dale, hagamos una cosa, vos me contas una de
esas cosas que serían “irse a la mierda” y yo te cuento una
-
Dale, “escuchamos, pero no juzgamos” – le dije
-
Dale, “escuchamos, pero no juzgamos” – se reía
ella
-
Mirá que es fuerte…
-
Dale, lo que sea – me anima ella
En ese momento, la miro a los
ojos, me sonrío, respiro bien fuerte y le suelto:
-
A veces tengo la fantasía de que tu papá sepa
como chupas la pija. Listo, lo dije.
Esperaba la puteada, pero no
llegaba. Me miraba sonrojada. No hablaba, pero no parecía enojada. Para mi
sorpresa, quiso indagar más en el tema.
-
¿En qué sentido? Que mi papá me vea chupándote
la pija o…
-
O puede ser chupándosela a él, a tu papá…
-
Uffff eso sí que es fuerte – me reconoció ella
-
Pero…escuchamos, pero no juzgamos.
-
Es verdad, escuchamos, pero no juzgamos
-
Ahora vos…
-
Parece que con lo de Martín abrimos la puerta
del incesto – siento como ella se prepara para lo que va a decir
-
Sí, es una fantasía terrible el incesto
-
Bueno, a mí me gustaría chuparte la pija junto
con tu hermana
-
¿Queeee? ¿Cuál de las dos?
-
Eeeeeuuu escuchamos, pero no juzgamos. – me dijo
ella
-
Es verdad – reconocí
-
Con Lucía… aunque con Martina, tampoco estaría
mal, eh. Ahora que lo pienso…
Si bien alguna vez había
fantaseado con mis hermanas, que Sol las pusiera en palabras hizo que el morbo
se apoderara de mí.
Sol vio mi pija totalmente parada
y me dijo:
-
Bueno, veo que la conversación te pone, ¿no?
-
Mucho ¿y a vos?
-
Ya que estamos en el sillón, puedo aprovechar y
contarte como me cogió Martín en el sillón de su casa…
Ella se acercó y comenzó a
besarme, mientras me hablaba al oído.
-
Contame todo – le pedí
-
Bueno – empezó sin más – después de chuparle la
pija y que él me chupe la concha.
Escucharla hablar así a mi mujer
era un placer. Se había soltado y ya hablaba sin eufemismos, decía las cosas
como tenían que decirse, las llamaba por su nombre.
-
Qué hicieron
-
Nos cambiamos y fuimos al chino de enfrente a
comprar una cerveza, pero Martín me convenció de tomar champagne con speed. Lo
hicimos
-
Mirá vos, y yo que te creía en lo de tu mamá y
tu papá… - le decía yo
Volvimos y nos sentamos en el sillón
de la sala de estar, uno frente al otro, como estamos ahora. Empezamos a
pasarnos la botella mientras nos servíamos. Al rato ya nos estábamos desnudando
el uno al otro y besándonos.
-
Seguí – le pedí
-
Queres que haga con vos todo lo que hice con él
mientras te lo voy contando? – me invitó ella
-
Claro que sí.
-
Bueno, primero, como vos sabes, antes de coger
yo necesito chupar la pija, es como que no puedo arrancar – me dice ella
mirándome con una cara hermosa
-
Sí ¿te gusta la pija de tu primo?
-
Me gusta mucho y a él le gusta mucho como se la
chupo, así – ahora sol se arrodilla en la alfombra y me chupa la pija a mí que
estoy recostado en el sillón
-
Que hermosa sos con la pija en la boca – le digo
-
¿Te gusta como tu prima te chupa la pija? – me
dice iniciando un juego de roles de lo más perverso
-
Mucho, primita, chupame la pija así, hermosa…
-
Ahora quédate así que quiero hacer que me comas
la concha – dice Sol
Entonces se para con ambas
piernas alrededor de mi cuerpo, y así de pie acerca su concha a mi boca y me
agarra la cabeza
-
Comele la concha a tu prima, dale
-
Mmmmm – yo no podía parar de chuparle la concha
Sol nunca había hecho eso conmigo
y me mataba de placer saber que había tomado la iniciativa de esa manera con su
primo
-
Haceme acabar y después te cojo, dale – me decía
ella
-
Mmmmm siiiii
-
Ughhh Aghhhhhh Aghhhhhh – Sol acababa y me
agarraba la cabeza con las dos manos apretándola contra su concha
-
Mmmmm que concha tan rica primita
-
La más rica concha siempre es la de un familiar
– me dijo y eso me descolocó un poco
-
Quiero cogerte, primita – le dije yo en el rol
de su primo
-
No, ya te dije, yo te voy a coger a vos
-
¿Me pongo forro? – le pregunté a Sol
-
No te pongas forro, cogeme así, quiero sentir
bien la piel de tu pija en mi concha
-
Ughhh te lo cogiste sin forro de nuevo?
-
Claro, quería sentir la leche de él en la
concha, como voy a sentir la tuya dentro de un rato
Eso me llenó de morbo y
calentura.
-
que lindo es tener dos leches distintas en la
concha, ¿no? – le dije
-
Aghhhhhh Martín, siiiii
Ahora sol se sentó en mi pija y
comenzó a moverse como una domadora de potros salvajes. Era tremendo como se
movía, parecía Dua Lipa.
Quise llevarla al extremo de
calentura
-
Cogeme primita, cogeme así
-
Siiii, te gusta que tu primita te coja
-
Si es hermoso tener una prima puta como vos
-
Te gusta que sea bien puta – no sabía si Sol me
preguntaba a mí o a su primo. No importaba.
-
Me gusta que seas bien puta, que todos sepan que
bien que cojes
-
¿Todos? ¿Quién más queres que sepa cómo cojo?
Ahora Sol me desafiaba y yo no me
iba a quedar callado. Aunque dudé y eso la hizo desesperarse y volver a
preguntar. Yo estaba a punto de acabar. Sol seguía cabalgándome de manera
descontrolada.
-
¿Quién más queres que sepa cómo cojo?
-
Tu hermano – le solté
-
Siiii? ¿Mi hermano? Queres que me coja a mi
hermano como me cogí a mí primo
El juego de roles había terminado
y ahora éramos solo nosotros dos imaginando y teniendo las más incestuosas
fantasías.
-
Siiii quiero que te cojas a tu hermano…
-
Aghhhhhh me vas a hacer acabar con tanto morbo…
- me decía ella
-
¿Te gusta?
-
Mucho, soy muy degenerada, muy perversa…
-
¿Tanto como para llegar a cogerte a tu papá? –
le solté
-
Aghhhhhh Aghhhhhh Aghhhhhh – Sol empezó a vibrar
encima de mí en un orgasmo tan elocuente como estrepitoso.
Ahora convulsionaba de placer. Yo
la seguí y empecé a acabar dentro de su concha. Ella se apretaba fuerte contra
mí para sentir mi pija latir bien dentro de su húmeda cavidad.
-
Aghhhhhh Aghhhhhh – gemía ahora en mi oído
-
Me encantás ¿sabías? – le confesé
-
¿Hasta dónde vamos a llegar?
No quise responderle nada, estaba
bajando la calentura y cualquier cosa podría ser contraproducente. Sabía que
había acabado como loca cuando le nombré al padre, pero era un tabú muy difícil
de romper. Por eso elegí muy buen las próximas palabras que salieran de mi
boca:
-
Te amo – le dije
-
Y yo a vos – me besó
El beso fue largo y prolongado.
Tierno y delicioso. Se levantó y dejó caer toda mi leche sobre mi abdomen. Se
fue al baño, trajo papel para que me limpie y fuimos a bañarnos juntos. Nos enjabonamos
muy lentamente y tomamos todo el tiempo para hacerlo. Si bien nunca es cómodo
ducharse con otra persona en un baño chico, lo disfrutamos mucho pese a algunos
choques y golpes contra la mampara.
Nos dormimos a las 3 de la
mañana.
Continúa -----> acá
Pueden
dejarme sus comentarios reybaco2005@gmail.com
O en
telegram @reybaco2005