Les cuento lo que me pasó y no lo van a poder creer. Voy a tratar de escribirlo de la manera más detallada posible, aunque no se me dé muy bien esto de escribir.
Empiezo por decirles que
tengo 19 años y vivo en la provincia de Buenos Aires, más precisamente en la
zona sur del gran Buenos Aires. Voy a cambiar mi nombre y el de varias personas
que aparecen acá, aunque las edades y descripciones son exactamente tal cual
son estos personajes.
Mi nombre es Brian
(mentira) mi mamá se llama Sandra, tiene 35 años, sí me tuvo a los 16 años y mi
papá se llama Sergio, aunque nunca lo conocí, ya que nunca se hizo cargo de mí.
Ella me dice que un día lo va a buscar para que yo lo conozca, pero realmente
no se si me interesa.
Les cuento que vivimos en
una casa que es un PH (propiedad horizontal) al fondo de otras dos casas y es
realmente muy pequeña, casi diría que es una pieza con baño, un patio y cocina,
no mucho más.
El tema es que, al vivir
juntos en un lugar tan chico, se dan situaciones con mi mamá que no pueden
evitarse y esta fue una de ellas.
Yo volvía del colegio todos
los días a las 13 hs. y como ella trabajaba todo el día limpiando casas nunca
estaba a esa hora. Lo cierto es que ese día me estaba bañando y mientras me
enjabonaba se me dio por hacerme una paja. Bueno, la cosa es que me pajié
pensando en Mirna, una vecina más grande que yo que me calienta muchísimo.
Acabé imaginándome como me chupaba la pija y se tragaba mi leche.
Olvidé aclarar que cuando
me ducho, y más estando solo, pongo música en mi celular a todo lo que da y fue
por eso por lo que no escuché que mi mamá había llegado.
Cuando terminé de ducharme
mi pija estaba morcillona y de buen tamaño. Debo aclarar que por suerte fui
bendecido con un buen tamaño de pija y como estaba todavía en un estado de semi
erección, parecía más grande todavía.
La cosa es que creyendo que
estaba solo salí completamente desnudo del baño y cuando levanté la vista me
encuentro de frente con mi mamá que me estaba mirando totalmente ruborizada.
La miré a los ojos y ella
me miró, pero sus ojos volvieron a mi pija y luego a mi cara nuevamente.
-
Perdón – me salió decirle
-
No pasa nada – me dijo ella y
volvió a mirarme, lo noté
-
Pensé que estaba solo
-
Me imagino
-
Ya me tapo – dije agarrando la
toalla y envolviéndome la cintura con ella
-
Queres comer algo? Compré fiambre
y un pan lactal
-
Dale, hacete unos sanguches
mientras voy a lo de Tito (el quiosquero) a comprar una Manaos, sí?
-
Dale – me dijo mi vieja
Me cambié, me puse un short
de Racing (soy hincha de la academia) una remera y me fui a comprar la gaseosa.
Comimos sanguches de salame
y queso (mis favoritos) y se dio la siguiente charla que casualmente nunca
habíamos tenido con mi mamá:
-
Brian, nunca te pregunté ¿vos
estas o estuviste de novio?
-
Ahora no estoy con nadie ¿por?
-
No, para saber…
-
¿Pero, por qué me preguntas?
-
Porque ya tenes 19 años y quería
saber, como no tenes un padre que te hable si ya…
-
¿Si ya qué, ma? ¿Si ya debuté?
-
Si, eso
-
Claro, mami, no te lo conté a vos,
pero debuté hace 2 años.
-
Ah, mirá, ¿y se puede saber con
quién?
-
Con una del colegio, yo estaba en
3ro y ella en 4to
-
¿Como se llamaba?
-
Ayelén
-
¿Y todo bien? Como no tenes padre
para hablar estas cosas… - quiso aclarar mi mamá
-
Claro, sí, todo bien.
-
¿Y vos? ¿Debutaste? Jajajaja – nos
reímos los dos
Ese día la conversación
quedó ahí y no hablamos más, pero sentí que habíamos hablado con mucha
confianza.
Creo que habían pasado 2
días que vino Jessica, la amiga de mi mamá. Mi mamá compró 2 prepizzas y las
comimos los cuatro junto con Jessica y Nahuel, el hijo de Jessica que tiene mi
edad y con el que me llevo muy bien.
Jessica está mejor de guita
que nosotros y trajo unas cervezas para tomar. Nosotros (los hijos) tomamos una
gaseosa mientras ellas tomaban cerveza. Me acuerdo que era viernes y yo al otro
día tenía partido de fútbol bien temprano en Quilmes y por eso me quise acostar
temprano. Nahuel se fue ni bien terminó de comer y ellas se quedaron en el
patio, ese día hacía calor, tomando cerveza y charlando.
Yo me fui a acostar y las
dejé hablando. Era increíble lo bien que se escuchaba desde mi pieza. Para que
se entienda mejor voy a poner una J por Jessica y una S por Sandra, mi mamá.
S:
Boluda, tengo una cosa para contarte
J:
Qué, boluda, contame
S:
Esperá un poco que voy a ver si el Brian (así habla mi mamá) está dormido
Entonces mi mamá entró a la
habitación y automáticamente me hice el dormido, ella me susurraba y yo nada.
Habló mas fuerte y continué haciéndome el muerto.
La cosa es que al rato
salió al patio y volvió a sentarse.
S: Servime más cerveza
J: Que me ibas a contar
S: No sabes lo que me pasó el otro
día con el Brian
J: ¿Brian, tu hijo?
S: Si, él
J: Que pasó
S: No sabés, llegué de laburar y
él se estaba bañando. Bueno, la cosa es que él no sabía que estaba yo y salió
totalmente desnudo de bañarse
J: ¿Y?
S: Y. Y que tiene una pija
impresionante
Escuché como Jessica
escupía la cerveza y soltaba una carcajada.
S: No te rías, boluda. En serio.
J: ¿Tuviste tiempo a mirársela
bien?
S: Sí, no te das una idea lo que
es.
J: ¿Para tanto?
S: Si, boluda, te acordás que yo
te conté que Sergio, el papá de él, tenía una pija tremenda.
J: ¿Si, salió al padre?
S: Creo que es mejor
J: Uy boluda…
S: te juro que lo tiene todo,
largo y ancho y…
J: ¿Y qué más?
S: Una cabeza hermosa…
J: Mmmmm Ufff amiga, ya cumplió
los 18, ¿no?
S: Estamos muy en pedo, paremos
J: Ya no es un nene, ¿no?
S:
Para nada, encima me contó que ya debutó
Yo escuchaba todo esto y la
pija se me había puesto a mil, empecé a pajearme mientras escuchaba que seguían
hablando.
J: Uf, amiga, con lo que necesito
yo una buena pija
S: ¿Y yo?
J: ¿Me lo prestás un rato?
S: No jodas
J: Mirá que no hablo en joda
S: Vos estás loca
J: Si yo tuviera una pija así tan
cerca no sé lo que haría…
S: Boluda, ¿qué decís? Es mi hijo
J: Las pijas buenas lo valen, me
voy a casa que voy a estar solita y me parece que me voy a hacer una paja
pensando en la pija de tu hijo
S: No me hagas pensarlo…
Continuará…
Pueden dejarme
sus comentarios en reybaco2005@gmail.com
