Primer capítulo de esta serie
El ambiente al llegar a la
habitación era tan tenso que casi no se podía respirar. Fue Sol la que rompió
el hielo, cuando le dijo a su padre:
-
Vas al baño, pá? Dale, así después voy yo.
-
Si, ya voy
-
Cerrá bien la puerta, no sea cosa de que te va
desnudo, jajaja – se rio ella
-
jajajaja – Horacio soltó una carcajada de alivio
Horacio estaba feliz por lo que
estaba sucediendo. Su hija no tomaba como un drama lo que habían hecho. Ya
está, ya había pasado. Se había sentido feliz y ahora lo era, sabía que tenía
una hija que daba todo por él. Hasta eso.
Sol se metió en la cama y su
padre hizo lo mismo, no hablaron del tema y se durmieron hasta el otro día.
Al despertarse, Sol se da cuenta
que ambos están totalmente destapados. Se gira para mirar a su padre que duerme
como un niño. No puede creer lo relajado que se lo ve. Después de los meses que
tuvo que pasar, se merecía la paja que su hija le había hecho.
Increíblemente Sol empieza a
calentarse recordando la pija de su padre en su mano y mete inconscientemente
su mano dentro de su bombacha. No la sorprende encontrar su concha muy mojada.
Ahora recuerda que soñó con Gustavo, el compañero de su marido. Que se
encontraba sola con él y se la cogía de una manera deliciosa.
Empieza a frotarse la concha
mientras mira a su padre dormido a su lado. Sabe que es muy peligroso, pero
desea hacerlo. Sigue. Sigue. De pronto, se encuentra a sí misma sumergida en
una ola de deseo que no puede ni quiere controlar. Se sigue tocando y ya no le
importa que su padre esté a su lado.
Se mete una la otra de sus manos
dentro de la remera y apresa su duro y rosado pezón y suelta un gemido. Su
padre podría escucharlo, pero no le importa. ¿Qué más da? Se dice a sí misma.
Cierra los ojos y se deja llevar
por un orgasmo que la transporta al cielo. La mezcla de imágenes en su cabeza
va desde su marido observándola, su primo cogiéndola, la pija de su padre y
Gustavo besándola.
Aghhhh Aghhhhhh – acaba Sol y no
puede tomar dimensión del volumen de su orgasmo
Abre los ojos y se sorprende.
Ahí está su padre mirándola y con
la pija afuera de su bóxer, totalmente dura y pajeándose mientras la observa.
Ella baja la vista, luego de
mirarlo a los ojos y se detiene en su pija.
-
Perdón – le dice él
-
Seguí – le ordena ella
Sol se saca la remera rápidamente
quedándose solo en una diminuta bombacha negra transparente. Sus rojos vellos
púbicos se le traslucen. Eso le fascina a Horacio, aunque no dice nada.
-
¿Sol, que haces? – le pregunta él confundido
-
Seguí tocándote y mírame
Ahora Sol actúa como poseída, y
realmente lo está, por el deseo.
-
Seguí – le ordena ella
-
Es que…me cuesta – dice él
-
Estoy muy caliente, pá – le dice ella
-
Yo también – reconoce él
-
Necesitaba tocarme y no me aguanté – ahora Sol
se muerde el labio de una manera totalmente provocadora
-
Está bien, yo ahora estoy muy caliente – le dice
su padre
-
Dejame que te ayude de nuevo – dice ella
-
¿Otra vez? ¿Sí? – horacio no puede creerlo
-
Sacate el calzoncillo – le ordena ella
-
Sí – él obedece como un niñito a su propia hija
-
Ponete cómodo y déjame a mí
Horacio se incorpora un poco en la
cama y sol se pone entre sus piernas. Le agarra la pija y lo mira a los ojos.
Ella se pone debajo y él puede ver su pija siendo pajeada por ella y detrás sus
ojos verdes, su cabello rojo y su sonrisa que lo mira y lo anima a que se deje
llevar.
-
¿Te gusta, pá?
-
Mucho, mi amor
La paja de Sol es lenta y ahora
pasa una pierna encima de la pierna de su padre y deja caer su peso sobre la
tibia de él haciendo contacto su concha con la piel desnuda de su padre. Sol
corre la bombacha para un costado y la húmeda concha se frota ahora con el
hueso de su padre. Baja un poco y su concha ahora está en el empeine de él.
Horacio lo nota y mueve su pie ayudando a que el contacto sea más profundo.
-
Siento tu pie – le dice ella
-
¿Te gusta?
-
Mucho – dice Sol que ahora le mira la pija con
deseo
Se muerde el labio y mira la pija
y a su padre a los ojos. Horacio no sabe de donde saca coraje y le dice
-
¿Te gusta mi pija?
-
Mucho, pá
-
¿Mucho?
Sol no duda. Abre la boca y
comienza a meterse la pija de su padre en la boca. Horacio no puede creerlo. Su
hija le está chupando la pija y lo bien que lo hace.
-
Aghhhh – suelta él
Ahora Sol parece dejar la vida en
esa chupada de pija. Sube y baja con su boca. Lo mira a los ojos. Deja de
frotarse la concha con su padre porque necesita que toda su concentración esté
puesta al servicio de esa mamada, que debe ser perfecta porque él se merece lo
mejor de ella.
Se la saca de la boca. Lo mira.
Le da un beso cortito a la cabeza y separa la boca dejando un hilo de líquido
preseminal mezclado con su saliva.
Esa imagen a Horacio se le antoja
de lo mas erótico que vio en su vida y queda al borde del orgasmo. Se lo hace
saber a su hija.
-
Sol, mi amor, voy a acabar
-
Mmmmm
Entonces Sol comienza a chuparle
la pija con devoción. Sube y baja
-
Sol, Sol – parece querer detenerla él
-
Mmmmm – sigue chupando ella
-
Voy a a…. – el orgasmo ya está acá
Varios chorros empiezan a brotar
de su pija que late en espasmos de placer total. Sol chupa y chupa, sube y
baja, traga y traga.
Cuando ya no sale nada, se saca
la pija de la boca y le da una última lamida mientras lo mira a él, que la mira
totalmente incrédulo.
-
¿Te gustó?
-
Claro – le dice él
-
Si me decías que no, no te creía – se ríe ella
divertida
-
Sos un Sol – le dice con una sonrisa
-
Estaba muy caliente – parece excusarse ella
-
Yo también – dice él
Ahora Sol sube y se abraza a su
padre. Tiene la tentación de besarlo en la boca, pero increíblemente le parece
algo muy íntimo. Raro.
Se pone de costado y le acaricia
el pecho. Juega con los pelos del tórax de su padre sin decir nada. Ambos están
completamente relajados.
El sol entra por la ventana e
ilumina por completo el cuarto. Sol mira la pija de su padre que descansa sobre
un costado. Le da un beso en una de las tetillas y le pasa la lengua divertida.
¿Hasta donde vamos a llegar?
Piensa él, pero no se anima a decir nada.
A Sol se le ocurre una idea
perversa, sigue caliente.
Le besa el hombro a su padre,
baja y le besa el bíceps que está muy formado para su edad, sigue bajando y le
besa el pliegue interno del codo y baja por el antebrazo besando y lamiendo. Él
se deja hacer y su mano descansa ahora boca arriba. Ella le pasa la lengua y
con sus blancas manos toma la mano de su padre. Lo mira a los ojos. Él le
devuelve la mirada. Está nervioso, serio.
Sol empieza a chuparle uno a uno
sus dedos sin dejar de mirarlo. Lo hace como hace un instante lo hacía con su
pija. Ella lo mira y le suelta:
-
Quiero que me toques. Quiero que me hagas
acabar…
Horacio la miró y asintió con la
cabeza. Sol se quitó la bombacha y abrió las piernas llevando la mano de su
padre hacia su concha. Se sorprendió cuando él decidió tomar un poco el
control.
-
No, vení, ponete así
Horacio colocó a su hija como
estaba él antes y se metió debajo de su concha. Le metió primero un dedo, luego
dos. Sol cerraba los ojos y cuando los abría tenía los de su padre clavados en
los suyos.
-
Gracias por dejarme que yo te de placer a vos –
le dijo él
-
Me estas dando mucho placer, sabelo – le dijo
ella
Ahora Horacio le metía los dedos
índice y mayor de la mano derecha y con el pulgar de la mano izquierda le
frotaba el clítoris.
Sol estaba siendo llevada al
orgasmo de la mano de su padre. Era increíble. El morbo del incesto se
apoderaba de ella y gozaba más. Cuando creía que mas no podría gozar, siente
que el dedo pulgar se retira de su clítoris y abre los ojos.
Su padre estaba acercando la boca
a su concha. Cuando sintió el contacto de la lengua de Horacio sobre su
clítoris estalló en un orgasmo sin precedentes.
-
Aghhhhhh Aghhhhhhhhh Aghhhhhhhh – gritó con
todas sus fuerzas
-
Mmmmm – Horacio chupaba ahora con desesperación
Él se sentía en deuda con ella y
supo que la mejor manera de pagarle era esa. Ella por su parte, parecía que no
podía parar de acabar. Fue un orgasmo por demás largo e intenso.
Tardó en recomponerse y luego lo
obligó a él a subir y abrazarse a ella. Siguieron abrazados un rato mas hasta
que el hambre pudo mas y se cambiaron de ropa para desayunar.
Ese día abandonarían el hotel y
regresarían a su ciudad. Durante el resto de la jornada hablaron de todo un
poco como si nada extraño hubiese sucedido entre ellos.
Continúa -----> acá
Pueden
dejarme sus comentarios reybaco2005@gmail.com
O en
telegram @reybaco2005
